martes, 10 de mayo de 2011

El opio de la religión ante Marx

Para este autor La religión es una forma de alienación porque es una invención humana que consuela al hombre de los sufrimientos en este mundo, disminuye la capacidad revolucionaria para transformar la auténtica causa del sufrimiento (que hay que situar en la explotación económica de una clase social por otra), y legitima dicha opresión.   

Marx considera que la experiencia religiosa no es una experiencia de algo realmente existente. Su punto de vista es claramente ateo: no existe Dios ni una dimensión humana hacia lo trascendente (por ejemplo, algo así como un alma). Con la excepción de su tesis doctoral “Diferencias entre la filosofía de la naturaleza de Epicuro y la de Demócrito”, en donde expresamente se ocupa de los argumentos tradicionales para la demostración de la existencia de Dios, no encontramos en su filosofía argumentos explícitos que muestren la verdad del ateísmo frente a la verdad del creyente; para este filósofo el ateísmo es más bien un principio.

Seguramente porque pensó que ya las críticas de la izquierda hegeliana, particularmente Feuerbach, habían puesto de manifiesto la inconsistencia o falsedad de las creencias religiosas, Marx apenas se molesta en refutar los argumentos para la demostración de la existencia de Dios, o en mostrar el supuesto absurdo de las creencias religiosas. Si queremos buscar en su filosofía una crítica a la religión la encontramos más bien en su idea de la religión como alienación.

La religión tiene que ser estudiada objetivamente, esto quiere decir que, desde su punto de vista, tenemos que estudiar la religión como estudiamos cualquier otra manifestación humana, tratando de ver su relación con otras experiencias humanas y, particularmente, en relación con las condiciones económicas y sociales de la sociedad que la ha gestado

("Marxismo y religión: Antonio Gramsci, 1891-1937") del libro de Erwan Dianteill y Michael Löwy

La religiosidad en el marxismo es en realidad vista en términos ideológicos. La religión es asimilada a ignorancia, incapacidad y ausencia de madurez social. Desde un principio en el marxismo no se interpreta la religión como un recurso de cohesión psico-social que ha resultado esencial para la supervivencia de muchos pueblos; a la religión como una instancia socio-emocional que (independientemente de su naturaleza ideológica precisa) ha jugado papeles históricos importantes y no necesariamente regresivos y reaccionarios. Para el marxismo, en tanto superar esos límites es una necesidad, superar la religión lo es también. La consideración marxista es claramente unilateral y corresponde, en todo caso, a una interpretación reducida del cristianismo en el mundo europeo.

Para el marxismo la religión desaparece cuando los hombres emprenden la construcción de relaciones transparentes en su vida práctica, la liberación de la religión como ideología es al mismo tiempo condición y resultado de esta forma superior de la praxis  humana.

La función de la Iglesia en el orden feudal y la conexión en la Edad Media de todas las demás formas de cultura e ideología (arte, filosofía, etc.) con la religión hizo obligado que los primeros combates de la burguesía en ascenso se libraran bajo el disfraz ideológico-religioso.  En esto Marx tiene razón. No se podía intentar salir de la sociedad anterior al margen de sus categorías y conceptos básicos. No sólo la lucha de la burguesía se dio usando ese marco intelectual; los conflictos de la sociedad tenían que usarlo.

La derrota y destrucción de la interesante civilización albigense (que no contó con más aliados que los reyes de Aragón y a los que su postura valió la excomunión) representa tal vez un espectacular primer episodio de esta lucha.  Parece innegable que esta derrota contribuyó a desplazar al norte el lugar de la futura expansión capitalista, por lo menos a lo que se refiere al capitalismo francés.

Las guerras campesinas en la Alemania de Mönzer y los intentos husitas en Bohemia también se libraron bajo este disfraz religioso y una vez más hay que notar que la derrota fue grave y de consecuencias históricas.

En Inglaterra, análogamente, las transformaciones político-sociales del nuevo orden se llevaron a cabo bajo la bandera calvinista. También ha sido advertida por muchos historiadores, si bien invirtiendo la situación, la relación entre la moral calvinista y el desarrollo del mercantilismo.  Engels nota esto:

"Aquí, el Calvinismo se acreditó como el auténtico disfraz religioso de los intereses de la burguesía de aquella época, razón por lo cual no se logró tampoco su pleno reconocimiento cuando en 1689, la revolución se cerró con el pacto de una parte de la nobleza con los burgueses".

Por el contrario, la unión de los intereses de la nobleza, la Iglesia y la monarquía franceses, obligó a la burguesía francesa, en condiciones históricas de mayores polarizaciones y radicalismo, a realizar su revolución con formas ideológicas librepensadoras. En Alemania vemos como la crítica de la religión debió preceder a la entrada de los intelectuales en política en vísperas de 1848.

Tal vez, para ser coherentes con nuestro análisis, sólo haya que señalar que no se puede ver a la religión como un mero ropaje con el que se debatían intereses materiales. Los sentimientos religiosos y los intereses religiosos en sí mismos han constituido una palanca para las acciones de los hombres. Las religiones, entonces, independientemente de intereses políticos o económicos, intervinieron en la Europa de esa época como factor de asociación o disasociación sociales; claro está que dentro de realidades en las cuales otros factores sociales influían notablemente.

Religión y sociedad para Durkheim

Se entiende a la sociedad como una realidad espiritual que no puede reducirse a la mera suma de los individuos que la componen. Las leyes que rigen esta realidad espiritual difieren de las que rigen la psiquis del individuo. La tarea del científico social consiste, justamente, en estudiar las representaciones colectivas (derecho, moral, religión, etc.) que la sociedad impone al individuo.

En toda sociedad se da una solidaridad básica, que varía según sea el tipo de sociedad. En las sociedades primitivas se da una solidaridad que él denomina mecánica, por el lazo de sangre o parentesco. En las sociedades modernas, la solidaridad es orgánica y se funda en la división del trabajo, en la complementación para la obtención de los medios de subsistencia.

También consideraba a la religión como un componente esencial de la vida social. Por eso afirmaba: «Mientras haya hombre, habrá religión.» Según él, mediante la religión es la propia sociedad la que se diviniza a sí misma.

Protentismo capitalismo Weber

Tras el juego de las clases sociales se juega un papel de diversas perspectivas de lo religioso, ya que weber nos dice que entre menos bienes se tengan mayor será la salvación. Desconfiamos por que no tenemos la certeza que sean divinos. Entre mas fortuna se tiene mayor es el pendiente de que el diablo me va a cobrar. Pero se puede pensar que es dios el que le da para salir de deudas.

Es la asociación que se hace cuando se vive algo malo, eso depende de la concepción que tenga cada persona, ya que el nivel de animo o el estado social es el que puede influir para que se tome una postura ya sea positiva y negativa. ¿Que fuerza tiene la religión sobre la gente que menos tiene bienes? Ya que parece que se tiene una postura cíclica. El mensaje que se da en el sentido de las rupturas con las bases religiosas, hay manifestaciones de riqueza que dan sustento a las personas para sentirse movidos por dios (soy elegido).

Ensayo Nº2 de Marzo

La economía como condicionante de la religión

La economía es uno de los factores externos del hombre que más le determina en su vida. Desde que un hombre nace en una sociedad, ésta ya le tiene ubicado dentro de un estatus social, dependiendo de la cantidad de dinero que posean sus progenitores o las personas con las que vivirá; no puede escapar de esto. Toda persona que nace dentro de las sociedades capitalistas necesita del dinero para poder sobrevivir. ¿Podría continuar con vida aquella persona a la cual no se le brindan los alimentos adquiridos bajo la actividad cambiaria monetaria? Esto sería imposible. El dinero ha comenzado a apoderarse, de tal forma, de nuestras vidas fragmentadas que sin él, el hombre no se concibe como parte de la comunidad humana de la cual ya forma parte al momento de nacer. Esto lo comprobamos en los miles de excluidos a los cuales se les ha negado un lugar dentro de nuestras sociedades debido a las carencias económicas a las cuales le ha orillado el sistema existente.
Bajo este yugo dominante de la economía surge la pregunta: ¿es la economía un condicionante sobre la religión? Yo afirmo que sí y por ello expondré las razones por las cuales sostengo esta afirmación.

1. La Iglesia Católica ha dado pasos que avalan el pensamiento actual de igualdad entre las personas. Tomando como base el Catecismo de la Iglesia Católica en el número 1934 enuncia: creados a imagen del Dios único y dotados de una misma alma racional, todos los hombres poseen una misma naturaleza y un mismo origen. No pretendiendo desvirtuar las anteriores palabras, si leemos con atención nos habla de la igualdad en cuanto personas que existen entre todos los hombres. Si todos somos iguales como personas, por naturaleza divina, deberíamos ser tratos de forma igualitaria por todos los hombres. Por tanto, no se permitiría un trato diferenciado porque esto iría contra el mismo Dios quien nos ha creado. No hallando contradicción en todo lo anterior, me pregunto ¿por qué en la Iglesia sí se nos trata con diferencia? Esto lo sostengo a partir del trato diferenciado en los templos de nuestra religión católica. Por ejemplo, si una persona quiere casarse en la catedral de Guadalajara, ésta le pedirá que pague una suma de dinero como requisito para celebrar el sacramento en dicho recinto. Esto nos refleja que sólo las personas que tengan ese importe económico podrán acceder a este templo. Con esto, la economía impone unas normas a la religión sobre a quienes abrir sacramentalmente las puertas de los templos. Y no se piense que esto no es un caso excepcional de la catedral, ya que todos los templos de nuestra diócesis manejan una tarifa.
2. Karl Marx dijo que el hombre hace la religión y no estaba alejado de la realidad. La economía, como instrumento del hombre, también hace la religión. Para sostener esto me apoyo en el caso de las remesas que entran a nuestro país. Cada año, millones de paisanos que trabajan en los Estados Unidos, envían dinero a sus familiares que se encuentran en México y una parte de esto se destina para las fiestas patronales de sus respectivas ciudades . Pues bien en el año 2009, las remesas cayeron estrepitosamente. Un ejemplo de esto es el Estado de México donde la reducción representó un 20% . El golpe a las familias se reflejó en capacidad de ahorro, en la alimentación, en la educación y, también, en el dinero invertido en las fiestas patronales. Lo cual significa que menos dinero es sinónimo a menos eventos religiosos, es decir, menos dinero representa menos expresión devocional. En otras palabras la economía condiciona a la religión.
3. El 20 de septiembre del 2005 se confirmó la influencia que tiene la economía en la iglesia a partir de las declaraciones del obispo Ramón Godínez de Aguascalientes, cuando confirmó la validez de las limosnas recibidas de parte del narcotráfico . Sus declaraciones, que provocaron gran conmoción en nuestro país, fueron las siguientes: dondequiera que se entreguen las limosnas del narcotráfico da igual, no nos toca a nosotros investigar el origen del dinero […] Cualquiera que dé una limosna yo la recibo, y la agradezco. De aquí podremos deducir que el influjo de este dinero en la diócesis de Aguascalientes es un hecho confirmado del dominio público. Ahora resulta que no sólo el dinero del narcotráfico es capaz de comprar influencias terrenales sino también tiene el suficiente poder de comprar la justicia divina. Ello no debería de extrañarnos, pues en el evangelio de Lucas 16,9 se deja claro la validez del anterior argumento al enunciar yo les digo: Gánense amigos con el dinero de la injusticia, para que el día en que este les falte, ellos los reciban en las moradas eternas. Por lo tanto, con los hechos mencionados y basados en el evangelio corroboramos que la economía es condicionante de la religión

En resumen, tanto como elemento clasificador de clases sociales o como base de la expresión religiosa o como poder de compra de la justicia divina, la economía resulta condicionante de la religión. A mayor dinero, mayor gloria de Dios.

Bibliografía
http://www.informador.com.mx/mexico/2010/185554/6/familias-del-distrito-federal-sufren-por-caida-en-remesas.htm. 9 de marzo del 2011
Ibídem
http://www.absurddiari.com/s/llegir.php?llegir=llegir&ref=7837. 9 de marzo del 2011

domingo, 8 de mayo de 2011

Ensayo numero 3 de abril

A.- Los obispos: sus funciones, destinatarios e influencias
En este apartado se indagará acerca de las funciones de los obispos dentro de la Iglesia, enfocándonos en la de predicación del Evangelio y en su gobierno sobre los fieles. Para esto se tomarán documentos emergidos del Vaticano que contienen dicha información. Luego se hará un paralelismo entre dos funciones y los roles de profeta y sacerdote. Posteriormente se delineará el doble servicio que hacen: hacia su grey y hacia la Iglesia institucional. Enseguida se escribirán algunas líneas en torno a su influencia sobre los fieles y sobre los religiosos. Por último se delinearán los diferentes tipos de religiosidades que existen y se pueden aplicar a los obispos.
Función de los obispos: gobernar y anunciar el evangelio
Corría el año de 1988 cuando en la Iglesia salió a la luz la constitución apostólica Pastor Bonus en la cual se menciona la función primordial que tiene el obispo dentro del Pueblo de Dios:
El Buen Pastor, el Señor Jesucristo (cfr. Jn 10, 11. 14), confió a los Obispos, sucesores de los Apóstoles […], la misión de hacer discípulos en todas las gentes y de predicar el Evangelio a toda criatura de tal modo que quedara constituida la Iglesia, Pueblo de Dios, de forma que la función de los Pastores de su Pueblo sea en realidad un servicio .
Años más tarde, en el 2001, a partir del Sínodo de la Obispos surgió el documento llamado Instrumentum Laboris en el cual se confirmaron las palabras de Pastor Bonus:
El Señor Jesús, al final de su permanencia entre nosotros, ha enviado a los apóstoles como sus testigos y mensajeros hasta los confines de la tierra y hasta el fin de los tiempos […]. Los obispos, en comunión con el Papa, están llamados hoy, a cumplir esta misión .
Pareciera, a partir de los dos documentos, que la función de los obispos consiste en la predicación del Evangelio. Sin embargo el documento Instrumentum Laboris despliega otras funciones más de los obispos:
[…] cada obispo, legítimamente consagrado en la Iglesia católica, participa de la plenitud del sacramento del orden. Como ministro del Señor y sucesor de los apóstoles, con la gracia del Paráclito, debe obrar para que toda la Iglesia crezca como familia del Padre, cuerpo de Cristo y templo del Espíritu, en la triple función que está llamado a desarrollar, o sea la de enseñar, la de santificar y la de gobernar .
Por lo tanto, el anuncio del evangelio y el gobierno constituyen dos de las funciones más importantes en el servicio episcopal. Éstas podríamos identificarlas a dos términos: profeta y sacerdote.
Obispo: ¿profeta?, ¿sacerdote?
Según Max Weber, el profeta es aquel portador de un carisma cuya misión anuncia una doctrina religiosa o un mandato divino .
Aquí no se hace referencia a que el profeta sea predicador de una doctrina antigua o de una propuesta novedosa; cualquiera de las dos opciones puede aplicársele sin embargo no constituyen lo decisivo de su función. Lo importante de su cometido es la vocación personal que experimenta. El profeta se siente llamado individualmente y poseedor de un don personal. Su misión consistirá en anunciar revelaciones fundamentadas en doctrina y mandamientos predominantemente con fines religiosos. Se considera un instrumento manifiesto de un ser divino, de aquí que anuncie lo que estima voluntad de dios, comenzando por practicarla él mismo. No anuncia buscando primordialmente una recompensa, sino que su anuncio es gratuito; ello constituye un elemento importante que lo distingue del sacerdote.
Consideremos profeta, por tanto, a aquel obispo que ha descubierto el llamado personal de anunciar la palabra de Dios. El obispo-profeta es aquel que se siente con la responsabilidad de predicar la voluntad divina a toda su grey; no le importan las consecuencias mientras que éste cumpliendo su misión. Su vida manifiesta gráficamente el cumplimiento del discurso que afanosamente proclama a los demás.
Por el contrario se llama “sacerdotes” a los funcionarios de una “empresa” permanente, organizada según reglas […] están al servicio activo de una asociación .
Los sacerdotes poseen un entendimiento particular y una creencia firmemente establecida. Se les ha certificado profesionalmente para ejercer su ministerio por medio de una disciplina racional y se les ha comunicado un sistema intelectual religioso-lógico. A los sacerdotes se les enseña una sabiduría ética religiosa definida, sistematizada, y a su vez, se les infunde una doctrina rígida la cual se atribuye el título de revelación. En base a todo lo anterior, el sacerdote reclama autoridad por estar al servicio de una tradición santa .
Retomando ello en función a los obispos, podemos constatar que el obispo-sacerdote es aquel que se siente legitimado por una institución a la cual sirve con afán. Su predicación está en función a una doctrina recibida durante el tiempo de su preparación, la cual ejerce tal cual sobre sus fieles; se cree poseedor de los bienes de salvación, los cuales distribuye por medio de su organización socializada de salvación. El obispo-sacerdote gobierna a sus fieles apoyándose firmemente en la institución que le ha encomendado su rol.


Los obispos: servidores de los fieles y de la institución
El concepto de gobernantes aplicado a los obispos no es nuevo en la Iglesia. Desde el Concilio Vaticano II, en el documento de Lumen Gentium ya se exhortaba a los obispos a esta función:
Los Obispos rigen como vicarios y legados de Cristo de las Iglesias particulares que se les han encomendado, con sus consejos, con sus exhortaciones, con sus ejemplos, pero también con su autoridad y con su potestad sagrada, que ejercitan únicamente para edificar su grey en la verdad y la santidad .
Sin embargo, no hay que olvidar que dicho poder lo realizan vinculados a una organización superior: la Iglesia. Sus funciones se realizan mirando hacia ambos lados: a los fieles y a la Iglesia institucional.
El obispo se ubica frente al mundo con una mirada contemplativa, ante la realidad de nuestro mundo, en lo concreto del propio ministerio y en comunión con la Iglesia universal y particular, a cuyo cuidado él está destinado .
Influencia de los obispos
Los obispos en México gozan de gran influencia sobre la gente debido a la división territorial que tiene la Iglesia en nuestro país:
La Iglesia mexicana está estructurada con base en dos órdenes: un nivel territorial que agrupa especialmente parroquias y diócesis que segmentan todo el país, de tal modo que no hay territorio que esté fuera de la influencia católica; un segundo nivel que organiza la autoridad eclesiástica en un sistema jerárquico .
Vista desde un ámbito espacial, la Iglesia se divide en parroquias y diócesis. Estas últimas representan una unidad de poder desde el cual los obispos emanan su influencia con consecuencias para la Iglesia católica y con impacto también para las instituciones con que se relacionan. Por lo que respecta a la organización institucional, la Iglesia mexicana se organiza en torno a la Conferencia del Episcopado Mexicano, también conocida como CEM.
Con respecto a las órdenes y congregaciones religiosas, sobre éstas también recae el impacto de las decisiones de los obispos. Históricamente, la vida religiosa representa un baluarte para la Iglesia mexicana, pues su influencia ha sido clave para el desarrollo de la religión católica desde sus orígenes. En últimas décadas se organizaron mediante un organismo llamado Conferencia de Institutos Religiosos de México. En dicha organización tienen una clara influencia de los jesuitas, los cuales poseen una formación orientada a la Teología de la Liberación. Debido a lo anterior, la CEM ha intervenido en repetidas ocasiones sobre ella.
Por otra parte, las órdenes y congregaciones religiosas están sujetas al mando de los obispos de las diócesis en que se encuentran establecidas. Dicha situación origina que las relaciones no sean del todo buenas con algunos episcopados, pues la postura profética de la vida religiosa llega a molestar a ciertos obispos.
La diócesis representa una debilidad y fortaleza para la misma Iglesia ya que permite, por un lado el manejo descentralizado del poder pero por otro tiende a ser conservadora. Por la amplitud del territorio mexicano es posible observar una diversidad de puntos de vista entre las diferentes diócesis, evidentemente se deriva de las orientaciones pastorales de cada uno de los obispos .
Diversidad de religiosidades dentro de los obispos
Dentro de los obispos de nuestro país es posible observar la diversidad de religiosidades que se presentan entre ellos. Esta diferencia es la que permite distinguir claramente aquellos que se perfilan por el rol de profeta y aquellos en quienes su función de sacerdote emerge y les configura.
Como religiosidad entendemos aquellas modalidades coherentes de vivir el cristianismo . La diversidad de religiosidades responde a las diferentes condiciones económicas y sociales. La religión, dentro de sus funciones, brinda justificación para la existencia de estas diferentes condiciones, y no sólo esto, sino que también interpela la posición social de los sujetos, los configura y les brinda identidad y reconocimiento.
Existen cuatro religiosidades formadas a partir de la modernidad. Éstas son:
a) Tradicionalista: Tendencia a luchar contra toda reforma dentro de la Iglesia e incluso busca defender las normas y costumbres religiosas.
b) Neoconservadora: Se mueve dentro del nivel religioso oficial. Está en contra de los cambios bruscos sin embargo sí los acepta de forma moderada.
c) Modernizante: Reacciona contra la corrupción y las acciones poco democráticas, mas ello lo hace dentro de las estructuras existentes. Vive su fe en el interior, con base en la Biblia o la liturgia.
d) Liberacionista: Su actividad es revolucionaria. Critica directamente la actuación social de la Iglesia y propone otras estructuras eclesiales.
Dentro de la república mexicana, los obispos divergen en sus religiosidades. Ejemplos claros de ello son la religiosidad liberacionista en la diócesis de Saltillo bajo el mando de Raúl Vera López y la religiosidad tradicionalista de la arquidiócesis de Guadalajara encabezada por Juan Sandoval Íñiguez.

BIBLIOGRAFIA

HERNÁNDEZ Avendaño, Juan Luis, Dios y el César: Itinerario político de la Iglesia, Universidad Iberoamericana, México, 2006

MARROQUÍN, Enrique, El conflicto religioso. Oaxaca 1976-1992, Universidad Nacional Autónoma de México, México, 2007

SOTA García, Eduardo, Religión, pobreza y modernidad: La “reconfiguración religiosa” de las calles de la ciudad de México, Universidad Iberoamericana, México, 2005

WEBER, Max, Economía y Sociedad, FCE, México, 2008

EL NIÑO DE LAS PALOMITAS. JESÚS MALVERDE

Creo que el vivir en un país donde la mayoría de sus habitantes es religioso, ya la mayoría de las personas cree en algo y además algunos católicos se dicen serlo, pero también creen en supersticiones, adoran otras imágenes, etc, es fácil que se crea en tal milagro atribuido a esta imagen del niño Jesús en esta advocación que me parece, resulta con un toque de ciencia ficción, es fácil atraer a las multitudes para ver el milagro o para apreciar de cerca tal imagen.
Lo mismo pasa con la figura de Malverde, que después de hacerse leyenda pasa a un plano netamente religioso y santo de devoción. Me parece que esta figura se ha convertido en un icono en la piedad popular de el norte del país, especialmente con los narcos y gente aledaña a la entidad, claro que también se ha convertido en un lugar turístico. Es importante decir que a raíz de toda estas imágenes rueda un tanto el interés monetario mezclado con el cuidado  en actos delictivos, cosa que la iglesia católica está en desacuerdo.
Por otra parte, pienso que en toda creencia religiosa se mueve el dinero, porque con dinero, se vive, so no lo tienes no vives, aunado a esto, para poder fortalecer a una creencia, se necesita la fe del pueblo para que esta creencia subsista.
Pienso que pasa igual con los santuarios católicos , se necesita el poder del pueblo para que la creencia trascienda entre los habitantes, claro que al menos en éstos no se busca de cierta manera recibir favores por hechos delictivos.

NIKLAS LUHMAN Y ZALPA.


 
Luhman  quiere dar un sentido al mundo desde un sistema que comunique lo que se quiere dar a conocer, desde la interpretación los símbolos y  la moralidad de los ciudadanos. Existen dos puntos de vista, el subjetivo y el objetivo, esto es, en las relaciones que se tienen con las instituciones, que a partir de las divisiones que propone, en las que encontramos las divisiones, segmentaria y la moderna.  Así pues, la segmentaria sacraliza al mundo, se habla del sentido, que tiene un grado de misterioso, la moderna tiene creencias un tanto subjetivas. En ambas divisiones encontramos que hay una  necesidad de comunicación, esto nos lleva a afirmar que cuando en las sociedades la religión predomina, las sociedades son segmentarias y cuando hay  una ausencia con modernas y determinan sus propios sistemas de referencia a conductas y pensamientos.
Lo cual nos lleva a tener un obstáculo , ya que cada grupo, cada sociedad se comunica de diferentes formas, es importante considerar que hoy en día la sociedad, y en especial en el contexto juvenil-adolescente, el lenguaje está cambiando de manera radical que incluso para los maestros es difícil enseñar a los alumnos, debido a este problema, es importante estudiar todos los signos, ya que son ellos los que nos llevan a una comprensión más adecuada de la sociedad y de sus vivencias.
Pero, en todos estos estratos, que es donde se desenvuelven estas sociedades “modernas”, tienen sus propias reglas, reglas que si se cumplen se puede entrar al juego y pertenecer, no sin antes aprender tanto el lenguaje como el estilo de vida. Lo mismo pasa con la religión, primero se tienen que cumplir una serie de requisitos, pero lo más importante es creer y si crees entras, y en algunos casos cuenta hasta el poder adquisitivo que se posea. Este modelo de estudiar la sociedad y todo lo que le atañe, en este contexto de esta teoría generalizada pretende ir midiendo, primero, la propia estructura y así como las prácticas.

reporte # 3, Abril

Proceso de diferenciación de la religión
En muchas sociedades, debido a sus culturas, reconocen fenómenos que diferencias o caracterizan un proceso de diferenciación de religión, aunque los ritos repetibles en la mayoría de las culturas, lo que caracteriza a cada una es que estos mismos pueden dárseles diferentes interpretaciones, diferentes horizontes y adquiriendo diferentes maneras de acercarse a la religión.
En las grandes cutaras, se ve la necesidad de crear organizaciones, que administre lo complejo, sagrado, para ello sean valido de roles sacerdotales, estableciendo una diferenciación interna de organización del sistema religioso entre el que administra, y nadie más es apto de hacerlo, lo sagrado, lo de Dios, que es el sacerdote y el que recibe el servicio del que sirve, el laico. Que solo es apto para fine religiosos, pero que nos podemos dar cuenta como estos roles se ven marcados en la sociedad, si llegamos a ver a un hombre con alza cuellos, podremos identificar que es un sacerdote o al menos que un hombre que pertenece a otro rango de la sociedad y que juega un papel importante dentro de su mundo.
De esta y muchas más maneras, la religión anticipa considerablemente la diferenciación funcional de los nuevos tiempos; la causa de proceso del diferenciación debería de radicar en la comunicación de asuntos de los Sumos Pontífices o de los Sumos Sacerdotales o de los grandes líderes religiosos, lo sobrenatural parece como un medio de comunicación, el mundo mítico y sagrado es más difícil de ser ordenado que la misma realidad, en ella lo sagrado se vuelve experimentable, la oscuridad del otro se vuelve como tema de comunicación habitual, lo que no se podía ver por todos, como en la época medieval, ahora ya era posible el acceso a ello.
El misterio, que es aquella forma de sentido que lo permite, de un modo relativamente, sin pretensiones se dé la comunicación, una comunicación que a diferencia de la habitual, se pone bajo condiciones especiales de facilitar y dificultar, tiende hacia la diferencia. La comunicación religiosa se tabuiza y ritualiza, haciéndose indivisible/visible, lo cual opera en la vida diaria como diferencia y se procesa como reforzamiento de los desvíos. Es así como la religión inicia y se expone en su subsecuente evolución a la resistencia de la sociedad, asociándose en la semántica de lo misterioso. El misterio que puede ser creado como un secreto arbitrario con la consecuencia de que revelación lo destruya, dejaría de ser misterio y así el misterio se trasforma un indicador de pertenecía a una comunidad religiosa y establece la diferencia ente lo que se sable y lo que no sabe como diferencia secundaria, es decir la comunidad religiosa establece lo que se debe saber y lo que les convenga que sepan y lo que no se debe saber se convierte en misterio.
Otra diferenciación en lo religiosos, es notorio entre los asuntos sagrados y los profanos, esta decisión no es un objeto y precisamente es esto lo que hace la repetición del todo por el todo. Lo sagrado puede asumir la representación del orden religioso del mundo, precisamente porque no puede ser tal orden. Un ámbito sagrado titulizado estabiliza la diferencia entre apertura y cerrazón y descubre su diferencia frente al otro ámbito, el profano, que favorece más bien la adaptación. Lo profano por tu parte, es todo aquello que queda fuera de los márgenes de la institución, todo lo que no opera y todo aquello que aleja de una manera directa o indirecta a los feligreses, ante esto la misma institución toma sus medias y por ello prefiere mantenerlo no solo en secreto sino formando una especia de dominio-control, entre más este controlado lo profano, mas facilitara la comunicación entre los líderes y lo laico.
La región en el trascurso de la hostia queda referida a un interés social general, que es el fundar la distinción entre bueno y malo, con la que todos deben vivir diariamente.
Son muchos los aspectos que diferencian la religión, recapitulando de una manera general, puedo mencionar que la distinción radica en la organización, o al menos en ella se deben poner toda la base, la diferencia radica entre los que pueden hacer las cosas de Dios y los que no pueden, entre los que pueden administrar lo sagrado, como los sacramentos, en el caso de la Iglesia Católica, y los que solo se pueden quedarse a ver, la gran diferencia entre los sumos sacerdotes y los simples laicos, también encontramos la diferencia entre lo que establece lo que se puede realizar y lo que se esta privado…. Y así podemos llegar a más de una diferenciación de las religiones.

Ensayo 3: La Religión como Fenómeno Social

Definición del concepto de civilización. La civilización es un concepto determinado... La religión como fenómeno social más representativo. Pruebas de que lo es. No importa como la religión nace. Importa solamente lo que es.

Determinación del contenido del concepto de religión. La religión es la manifestación de una unidad de pensamiento. Es la fijación externa de aquel fondo en que todos concuerdan que están sometidos a condiciones civilizacionales idénticas.

La religión expresa supremamente ese fondo común. Puede expresarlo porque siempre es difusa, dado que no es un fenómeno intelectual directo, porque es común a todas las clases sociales; porque abarca todas las manifestaciones de la vida social.
Una religión se manifiesta primordialmente, al análisis, como una metafísica, de la cual, como de todas las metafísicas, instintivas o conscientes, deriva una ética, una estética y una sociología, así como, coexistiendo con las realidades de la vida social, deriva de ella una determinada práctica social.

Determinación de las especies de metafísica que hay. La metafísica es un dualismo y un monismo: dualismo por el punto de partida, monismo por la dirección, por el propio sentido íntimo de ser una metafísica.
Son tres las maneras de encarar el dualismo monísticamente: colocar la Realidad en uno de los puntos, a exclusión total del otro; colocarla en uno de los puntos, siendo el otro real pero inferior; colocarla en un punto que está fuera de cualquiera de los dos.

En el primer campo, tenemos la doctrina que afirma que lo exterior es una ilusión, y real, y sólo real, el sujeto: es el idealismo, en sus diversas formas; y tenemos la doctrina que afirma que el sujeto es irreal: es el materialismo, propiamente dicho.
En el segundo campo, tenemos la doctrina que afirma ambos puntos reales, pero lo exterior sólo como pasajeramente real: es el dualismo subjetivista; y la doctrina contraria, que afirma el sujeto real, pero no perennemente, con la realidad del objeto: es el dualismo objetivista.

En el tercer campo, tenemos la doctrina que afirma irreales tanto al sujeto como al objeto, colocando la realidad verdadera fuera de ellos: es el trascendentalismo, propiamente.

Estas cinco teorías abarcan toda la metafísica, cuyos sistemas caben por fuerza en una u otra.

Si fuéramos a ver en que se manifiesta la metafísica en las religiones, veremos lo siguiente: que el sujeto, para cada sujeto, es dado como uno solo, porque cada cual, de directamente subjetivo, conoce apenas su propio espíritu; y que el objeto es dado por la multiplicidad de las cosas externas. Yo soy uno; el mundo es muchos: he ahí la forma fundamental del pensamiento.

Por eso vemos que una mentalidad colectiva de tipo subjetivista se expresará por el monoteísmo, mientras que el politeísmo será la expresión natural de una mentalidad colectiva de tipo objetivista.

¿Cómo nacen, sin embargo, estas mentalidades colectivas diferentes? ¿Qué hace ser subjetivista a una, objetivista a otra, mentalidad popular o general?
Partamos de nuestro propio estado de espíritu: ¿en qué ocasiones somos naturalmente subjetivistas, en qué ocasiones naturalmente objetivistas? Somos objetivistas, es claro, cuando aplicamos aquellas facultades del espíritu que nos relacionan con la realidad externa; somos subjetivistas cuando no empleamos esas facultades, lo que resulta, dado que la detención cerebral no existe en la vida, en la concentración sobre el propio espíritu. Las facultades que actúan sobre el exterior son la observación, por la cual conocemos ese mundo, la atención, por cuya aplicación lo conocemos competentemente, y la voluntad, por la cual actuamos sobre él. Las facultades que trabajan solo interiormente son la imaginación, por la cual sustituimos el exterior por un falso-exterior, cosas reales por cosas supuestas; la meditación, por la cual sustituimos cosas por pensamientos en la atención; y la inhibición, por la cual nos impedimos de tomar contacto con el exterior. (veremos que todas las religiones objetivistas […]) (la inhibición, por la cual sustituimos la acción sobre el mundo por la acción sobre nosotros).

El monoteísmo es una religión de decadencia, porque, mientras un individuo puede sin gran mal ser introvertido, un pueblo todo no puede serlo sin perder la noción verdadera del mundo y de la vida, la noción concreta de ellos, lo que da como resultado, como es evidente, la desadaptación y la decadencia.

Juan Pablo Barreto Sánchez
4 “A”

reporte # 2, Marzo

Sociología de la Religión en Luhmann
Se me ha hecho muy curioso, como desde diferentes puntos de vista cada sociólogo hace sociología de la relación solo por mencionar algunos de ellos tenemos, Durkheim, se enfoca a una funcionalidad desde la perspectiva solidarista social; en Weber, por su parte se enfoca hacia una religión secularista, y así podemos citar a más autores de cuyas aportaciones se han hecho muy interesante, han logrado ver a la religión dese diferentes puntos de vista. EEn este reporte pretendemos hablar en específico de un autor, Luhmann, trataré de encontrar y descubrir el enfoque en el que se centra la forma de hacer sociología de la religión.
Se interese en un primer instante entre lo límites de lo conocido y de lo desconocido es casi lo mismo para todos los miembro activos o inactivos de la religión y de cuya función es darle un sentido al mundo. Luhmann coincide mucho con los autores antes citados, la religión esta atada a la sociedad como un todo, es decir, se siente una presencia notable de la fuerza inmediata de la secularización del mundo, y lo curiosos es que el mundo se expresa como un misterio, como un secreto. La religión, juega un papel importante dentro de la sociedad, en específico de la autoridad política.
Cuando existe la religión estructurada, la fe queda en un aspecto aparte, arrinconada por las historias y rituales puesto que están todas vinculadas a casos particulares, la comunicación entre ella esta mucho más organizada e independiente del contexto que un problema de compromiso surge de facto.
Como se sabe, en la edad medieval, la religión, desde una perspectiva positiva y en específico la católica tuvo cierto auge, no obstante a finales de esta época, una de las crisis que resintió fue directamente en los cosmológico y moral; en las culturas pre-modernas la función de la religión fue producir un sistema moral, los mitos cosmológicos servían para poder distinguir el bien del mal y el pecado adquiere una fascinación creciente a partir del siglo XIII y comienza la idea de confesarse, no por la culpa de los pecados cometidos, sino porque participamos de la condición de pecar, ante eso se desarrolla una casuística de la asignación de culpas que se prendía que fueran asumidas por los penitentes para su auto control.
La función dada a la religión, sufre ante varios sistemas de comunicación de cuya resolución pude ser desde diferentes símbolos multifuncionales y generados que se aplican de muchas maneras, tal caso lo tenemos en las sociedades modernas, en donde la religión es cuestionada de sus rituales, hechos o sucesos que se viven dentro de ella por individuos que viven sus vidas fuera de la religión o por individuos que han podido vérselas con el mundo sin echar mano de comunicaciones religiosas.
La religión ha entrado en un sinfín de conflictos, específicamente con la sociedad, la dificultad de entrar a la sociedad moderna ha sido uno de los sucesos más relevantes, puesto que derivan que sus observaciones suponen una estructura social ya rebasada; en la medida en que la comunicación se especializa, a lo sagrado se le dificulta entrar al mundo y esto implica buscar nuevos métodos de comunicación o e trasmisión a la sociedad, lo sagrado tiene que ir caminando desacuerdo como va caminando la sociedad y es aquí donde la religión tiene que ingeniárselas para transcender al mundo.
Las comunicaciones religiosas por medio de dios, concepto, son las primeras en ensayar un orden auto-sustantivo. La publicación de fe solo puede llevarse acabo mediante la re especificación que tomo la forma de iglesia organizada, también la fe, por otra parte, actúa como símbolo si uno asume que el que se comunica también cree, por lo que debe ser demostrable.
Lo que hoy podemos contratar, sobre la fe, es que subsiste, gracias a lo dogmatico, pero por el contrario a dejado de funcionar como un código de comunicaciones religiosas, al contrario de lo que suele suceder con otros códigos por lo que los problemas de comunicación se vuelven problemas de código.
La teoría de Luhmann de la religión relacionada con la sociedad, tiene como centro el análisis de la función central de la sociología de la religión, es decir la relación que hay entre la sociedad y la religión, explicándose desde la sociedad para la sociedad y como ya habíamos mencionado en líneas atrás, la función social de la religión es darle sentido al mundo o darle una especie de fuerza a una cierta selección de sentido.
La dogmatica de la revelación hace aceptable a la fe como medio simbólico, el aceptar la revelación no quiere decir que se tenga que creer en un dios.

miércoles, 4 de mayo de 2011

Tercer Ensayo Sociología: "Sobre las Misiones"

En mi experiencia de misiones en esta pasada semana santa, vi dos fenómenos que quisiera compartir en este último ensayo de sociología.


Primero es el rol que desempeña un hermano religioso, de una orden apenas fundada, que realiza una experiencia de fundación de una comunidad de su Congregación. Este hermano apoya al párroco en tres de las diecisiete comunidades que le corresponden a su parroquia. El párroco le ha dado autoridad para adoctrinar a estas comunidades, y el hermano distribuye su semana a su gusto para ir a visitar estas comunidades, y darles un poco de liturgia y enseñanzas básicas.


El punto es que en la semana en la que apoye a tales comunidades, el no estuvo, y algunas personas me compartieron de su experiencia de fe, y las enseñanzas que el hermano les ha estado impartiendo durante todos estos meses. Algunos de ellos compartían su gratitud al hermano por tantas enseñanzas; pero otros, comentaban más bien algunas dudas respecto a las enseñanzas del hermano y también algunas quejas respecto a sus regaños constantes. A mi me llamó la atención la ambivalencia y escuchaba con atención. Una familia me expresaba que por la razón de que vivían a distancia de la capilla, se juntaban a rezar el rosario a la Virgen de Gpe. en una casa, y ahí se juntaban las vecinas. El se molestó y les dijo que no hicieran cosas chuecas; que debían ir sólo a la capilla y nada de juntarse en casas particulares, pues eso era de las “sectas”. Realmente escuchando a la familia, no encontré nada de malo en que se juntarán, pero si les expresé que tenían que hablar con el párroco, o bien, ponerse de acurdo con el hermano, pues éste tenía como quien dice, la jurisprudencia.


Otra familia me decía que les obligaba a no comer carne desde el día jueves, y a comer poco. También les obligaba un ayuno completo todo el viernes y hasta medio día del sábado. Por supuesto tampoco ningún tipo de carne. Además tenían que parar sus trabajos completamente, no podían oír música, salir, o hacer prácticamente nada. Por otra parte, todas las señoras tenían que ir con falta y velo, pues ¿Quién les había dicho que en la Iglesia ya no se usa velo? Una señorita con pantalón de mezclilla jamás podría leer una lectura de la palabra. Las personas me decían estar confundidas por estas prácticas, pues algunas que tenían el canal de María Visión en sus televisores, veían que esto no era lo que se decía en el canal.


El último día de mi misión, me di a la tarea de comunicarme con él, sin comentarle nada acerca de todo esto que me había enterado, y el me compartió que ya tenía 4 años de votos perpetuos (esto es mucha preparación), y que incluso había estudiado en Roma, y que tenía mucha información de espiritualidades diversas, incluida la de la cruz que es a la cual pertenece mi congregación.


Mi análisis es que este hermano, es una persona que aunque pareciera que no conoce la doctrina de la Iglesia a primera impresión, sí la conoce. Esto es peor que si no la conociera, porque conociendo las tradiciones de la Iglesia, pretende imponer reglas y normas que no son actuales, y que son muy estrictas para los fieles. Además los miembros de la comunidad dicen que él no es capaz de vivir lo que exige (como no contestar el celular en medio de las reuniones); esto es algo parecido a lo que dice Jesús en el Evangelio, acerca de que debemos hacer todo lo que los fariseos dicen, pero no debemos imitarlos ya que no hacen nada de lo que predican, ni con el dedo meñique. Esta actitud confunde a los fieles que no saben que es lo que deben de hacer.


Este problema es tratado por la sociología de la religión, pues se da un proceso de jerarquización por parte del hermano religioso, quien abusa de su autoridad, y forma al pueblo de Dios, de una manera fuera de lo establecido por la auténtica jerarquía.


Por otra parte, se dio también un proceso de desmayos en la hora del rosario entre las mujeres que pertenecen a esa localidad. Todo comenzó con las experiencias nuevas que trajo el párroco a su parroquia. Parece ser que el Cura proviene de la renovación carismática, y hace muchos cantos bailando y esas cosas, y hay algunos desmayos. Pues en la comunidad comenzaron los desmayos con una señora y ahora parece que se hizo epidemia. Cuando una señora se desmaya, otra comienza a rosearlas con un aspersor con agua y hace oración en torno suyo, además de que siempre le da tiempo de alcanzarlas para recostarlas y que no azoten. Unas duran de 5 a 10 minutos, pero hay una que dura como 20 minutos y hace perder mucho tiempo a las que hacen oración por ellas. Hay personas que ya ni siquiera van al rosario por el temor que les causa esto. Le pregunte a una de ellas y dicen que lo sientes como un descanso de Dios muy rico e inevitable tirarse. A mi se me hace sospechoso, sin embargo el párroco se ha reservado sus comentarios respecto a esto.

martes, 3 de mayo de 2011

Reporte de Lectura 10: Pierre Bourdieu, explorador del campo religioso.

“¿Lo religioso se limita al campo de lo religioso?” es la pregunta que el autor trata de responder a lo largo de su texto, de una forma en la que se abarquen los puntos esenciales del pensamiento sobre religión que se tiene hasta el momento. Ello procura hacerlo considerando, en un primer término, el habitus, como sistema de esquemas de pensamiento, de percepción y de acción que permitan alcanzar una mejor comprensión de todo lo dado. Sin embargo, el cómo maneja el concepto de ideología es el que mejor ayuda para entender su pensamiento, debido a que la sostiene desde la misma perspectiva que Marx utilizaba: “transfiguración de las relaciones sociales en relaciones sobrenaturales, inscritas por consiguiente en la naturaleza de las cosas, y por eso justificadas”, considerándola desde una perspectiva de lectura múltiple de la realidad.
Desde ese punto de partida, el entender que las prácticas y ritos son para el autor comprendidos a partir de dos perspectivas (la de contrarios separados y la de separación de los contrarios reunidos), refleja cómo pretende lograr la conciliación que se requiere entre la llamada magia y la religión en sí, ya que el uso que se le da a cada una depende de la oferta y la demanda que los bienes que cada una oferta se consumen, así como los alcances que el pueblo ve en cada uno de ellos (desde el punto de vista sociológico). Ahora bien, si lo que se busca es entender el cómo participan estos dos fenómenos dentro de la vida de la sociedad, es conveniente decir que la Iglesia es una estructura estructurante en ella, ya que permite hacer persona a quien la practica, mientras que la magia se busca más bien por los efectos que ella produce (o dice hacerlo) sobre quienes la practican. El cómo se ve lo moral en ello queda de lado, ya que cada una pretende mostrar diferentes pautas de comportamiento que pueden ser o no seguidos, dependiendo de la conciencia del seguidor.
Marx defendía que la religión es el opio del pueblo, lo cual, de una forma similar lo retoma Bourdieu considerando los lugares de culto una especie de mercados de bienes de consumo. Me parece que es una forma de ver el capitalismo en todo lugar, ya que descentra lo realmente esencial dentro de las prácticas que refieren a la religión en sí. Pero ahí es donde mejor se aplica su señalamiento de que la Iglesia es un campo que se caracteriza por la unidad y la diversidad, ya que cada uno se refiere a ella de distintas maneras, aunque los conceptos unificadores puedan ser iguales para todos. Es por ello, que la considera, al final, como un conjunto mecanismos y de procesos de legitimación de una posición social, que se presentan bajo una forma objetivada, a lo que no estoy de acuerdo, pero en la que debo tener en cuenta que el autor refiere a su teoría de forma similar a cómo Marx la trabajó.
El hecho de que proponga que el campo religioso se disuleva, suena aparentemente hueco, pero con un transfondo ético, donde depende de todos sus actores, incluyéndonos a nosotros, el que se modifique (si es así) para bien, para lograr una verdadera libertad, y no sólo vigilada, como la propone el autor.

Reporte de Lectura 9: Lucien Goldmann: sociología del Dios escondido.

“Una oscilación perpetua entre las partes y el todo que deben aclararse mutuamente”, es una forma de describir un método de trabajo en el que los conceptos a utilizar dentro del análisis rebasan, en un primer momento, la capacidad del investigador, y que, además, denota humidad por parte del sociólogo. Por ello me flechó el tema como lo considera Goldmann, además de que, siguiendo la lectura, me pareció digno de interés el análisis que hace al jansenismo, ya que las congregaciones que surgieron durante el siglo XIX (entre ellas, a la que pertenezco, la Sociedad de María) fueron en entera oposición, desde ángulos distintos, a este movimiento intelectual. Ello, pasando necesariamente por la visión trágica que el racionalismo dejó a su paso, para llegar entonces a comprender mejor que significa fe y creer para una persona postmoderna del siglo XX.
Para hacer el recorrido que describí arriba, es necesario tener en cuenta que la realidad se puede leer desde tres niveles diferentes: los textos, las representaciones colectivas y la vida socioeconómica de un grupo. Lo remarco, porque la visión que hicieron los modernos de la comunidad refiere a una disolución de estos tipos de cohesión, ya que consideraban que Dios no era válido como vinculante de los grupos. Y es ahí desde donde se vislumbran los problemas que, ya en la época de los jansenistas, se delineaban como secularismo, y que se perfilan aún más definidos hoy en día. Lo cual, me parece que es una consecuencia poco generosa por parte de la modernidad para con nosotros, postmodernos, ya que surge entonces un proceso de pérdida de los valores tradicionales (entre ellos, Dios y todos aquellos que le dan soporte en este mundo) y búsqueda de nuevos, los cuales, no son precisamente los más adecuados, ya que se buscan valores que sean compatibles con la vida en el mundo, pues se consideran los dados por Dios como incompatibles con la vida del mundo. Me parece que es ahí de donde se agarra el jansenismo para proponer su ideología, ya que entonces para sus seguidores es necesaria una línea más rígida que permita a la generalidad, desde sus líderes, regresar al camino adecuado. Aunque es necesario decir que, en el fondo, el jansenismo fue un rechazo absoluto de la vida en comunidad, lo que generó una disolución de esos valores que promovía. Entonces, la pregunta a realizar debería ser ¿qué sigue entonces?
Goldmann, en ese sentido, propone una fe en los valores transindividuales, donde ellos vayan más allá de lo que el mismo individuo desee. Me parece muy adecuada la fe que propone, ya que, en el fondo, parecería que lo que el autor busca rescatar es una fe madura, en la que la evidencia de lo trascendente se dé en razón de la apuesta por lo trascendente, buscando la significación inmanente que ello tenga. Lo cual, es edificante, porque se le da al hombre su dignidad de criatura, como “elemento parcial de una totalidad que lo supera, y a la que está ligado por sus aspiraciones, por su acción y por su fe” (para utilizar las palabras exactas del autor), lo que permite entonces verlo desde esa fe revolucionaria de la que habla el autor. Por ello, el creer se vuelve básico para la propuesta de Goldmann, siempre desde una fe madura, como “el conjunto de convicciones, individuales y colectivas, que encuentran su razón de ser en el hecho de que dan sentido y coherencia a la experiencia subjetiva de aquellos que la tienen”. Yo sólo agregaría que no sólo es a la experiencia subjetiva, pues me atrevería a decir que le dan coherencia también a la experiencia objetiva que se tiene de la realidad, llámese mundo, donde el individuo se desarrolla.
Por todo ello, la propuesta del Dios escondido me parece muy reveladora, aunque suene paradójico, ya que sólo en lo maduro de la fe se puede develar lo incomprensible que no se puede explicar con palabras de la razón.

Reporte de Lectura 8: Comparación entre las distintas formas clásicas de hacer Sociología: Weber, Durkheim y Marx.

Para comenzar esta reflexión, inicio diciendo que es curioso que se consideren diferentes pautas para hacer Sociología, cuando es uno sólo el mismo hecho social: la religión. Y digo esto, porque parecería que pueden ser complementarios los paradigmas ofrecidos hasta el momento, considerando que cada uno aborda este problema sociológico desde diferentes ángulos.
Émile Durkheim considera la religión como un hecho social, mientras que para Max Weber lo importante es el sentido que la religión da a los actos de las personas concretas. Karl Marx, por su parte, ve más bien el fenómeno religioso desde una perspectiva materialista, asumiéndolo como una cuestión de clase e ideología. Sin embargo, debo decir que la definición que propone Gramsci referente a la religión, considerando los puntos de la teoría marxista, me parece muy apropiado para describirla, ya que desde el punto de vista sociológico, la religión ha servido a lo largo de la historia como catalizador (si se me permite el término) para lograr la reconciliación de las grandes contradicciones de la vida del hombre (sólo recordando, la definición que da Gramsci al asunto es que la religión es la tentativa más grandiosa de reconciliar, bajo forma mitológica, las verdaderas contradicciones de la vida histórica).
Ahora bien, en ese sentido es necesario considerar que la mirada que considera Marx es una materialista analista, mientras que Weber maneja una visión hermenéutico fenomenológica y Durkheim una estructural funcionalista, lo cual hace que la unidad de análisis en el caso de Durkheim sea colectiva, mientras que para Weber es el individuo mismo. En el caso de Marx, es un poco distinto, ya que para él lo que cuenta son las relaciones de producción que se generan entre este, llamado, fenómeno social, que le da cohesión por esas relaciones que desencadena para con todos aquellos involucrados.
Por lo que describo en los párrafos anteriores, me permito decir que son complementarios los tres paradigmas. Sólo me resta decir que la manera de leer la situación social debe ser de una forma tal que no entren en conflicto los tres, aunque es cierto que no pueden ser utilizados los tres a la vez, ya que se corre el riesgo de pérdida de objetividad. Por ello, me parece conveniente aclarar que es mejor utilizarlos de acuerdo al tipo de resultados que se pretenda alcanzar en un determinado estudio que se realice.